Partiendo de una percepción básica, y sin entrar en variantes técnicas y religiosas, he llegado a la conclusión que la Meditación en si misma es el tiempo dedicado a la comprensión de la vida. Curiosamente la reflexión es el proceso de meditar. En esta comprensión si se pueden aplicar todas las variantes que se deseen, tanto religiosas, espirituales, morales o simplemente actuales y espirituales.
Al referirme a la vida lo hago en toda su extensión, incluyendo la propia y también la inerte que la componen los objetos que pueden proporcionar por sus significados, formas o colores del que están compuestos. Mi mirada muchas veces va mas allá de la admiración hacia los monjes orientales, fueren de la filosofía o religión que fueren. Y digo esto como una afirmación, porque existe en mi interior como pensamiento meditado, objetivo y concluido.
Por supuesto no es absoluto ni único, pero es el mío, tan respetable como el de los demás ...